- Representantes de la industria motociclista de 9 países firmaron la «Declaración de Cuenca 2026».
- Piden reducir o exentar aranceles a cascos y equipos de protección homologados.
- El evento se realizó en el marco del Congreso Internacional de MotoLatam en Cuenca.
- Impulsan un sistema de licencias por competencias y escuelas de conducción mejoradas.
Representantes de la industria motociclista de nueve países latinoamericanos suscribieron la «Declaración de Cuenca 2026» los días 16 y 17 de septiembre, durante la III Asamblea General Ordinaria y Congreso Internacional de MotoLatam, realizado en el hotel Four Points by Sheraton de Cuenca, Ecuador, con el objetivo de reducir la siniestralidad vial y modernizar la regulación del sector en la región.
Nueve países, una sola alianza gremial
La declaración fue firmada por representantes de las principales asociaciones del sector motociclista de la región: Iván García por Andi (Colombia), Genaro Baldeón por Aeade (Ecuador), Piero Mercado por AAP (Perú), Cristian Reitze por Anim (Chile), Ignacio Paz por Cadimo (Uruguay), María Amelia del Valle Ruiz por Cafam (Argentina), Xiomara Hoyos por Aifem (Venezuela), Sergio Mendoza por Amfim (México) y César Amézquita por Asim (Guatemala), en representación de la Alianza Latinoamericana de Asociaciones del Sector de la Motocicleta (MotoLatam).
El pedido central: menos impuestos al equipo de protección
El punto más concreto del acuerdo es una propuesta tributaria dirigida a los gobiernos de la región: solicitar la reducción o exención de cargas arancelarias e impuestos aplicados a cascos y elementos de protección homologados, especialmente pensando en los usuarios de menores ingresos, para quienes el costo de un equipo de seguridad certificado suele representar una barrera importante frente al riesgo de circular sin protección adecuada.
Licencias por competencias y mejores escuelas de conducción
El segundo eje de la Declaración de Cuenca apunta a la formación de los conductores. Los firmantes acordaron impulsar un sistema de licencias basado en competencias, en lugar de exámenes puramente teóricos, además de promover la mejora de las escuelas de conducción en cada país miembro, con el objetivo de que la obtención de una licencia de motociclista refleje de forma más precisa la capacidad real del conductor para circular con seguridad.
Continuidad de la campaña «Usa el casco, cabeza dura»
El acuerdo también contempla dar continuidad a la campaña regional «Usa el casco, cabeza dura», una iniciativa de comunicación que las asociaciones del sector vienen impulsando en distintos países para fomentar el uso del casco entre los motociclistas, junto con el fortalecimiento de los controles viales orientados específicamente a este segmento de conductores, uno de los más vulnerables en las estadísticas de siniestralidad vial de la región.
La motocicleta, motor de movilidad e ingresos familiares
Durante el congreso, los representantes gremiales subrayaron el doble rol que cumple la motocicleta en Latinoamérica: es, al mismo tiempo, una solución de movilidad urbana accesible para millones de personas y una fuente directa de generación de ingresos para familias de bajos recursos que dependen de estos vehículos para trabajar, ya sea en reparto, transporte de pasajeros o servicios de mensajería. Esa doble función, señalaron, es precisamente lo que justifica un tratamiento tributario diferenciado para el equipo de seguridad frente a otros bienes de consumo.
Un sector que también crece en cifras en Ecuador
El congreso se realizó en un momento de expansión sostenida para el mercado motociclista ecuatoriano, que en 2026 registró ventas récord de 211.479 unidades, según cifras del propio sector. El crecimiento del parque motociclista, sin embargo, también ha impulsado ajustes regulatorios recientes, como la reforma a la Ley de Tránsito que prohíbe la circulación de scooters y motos eléctricas en determinadas vías, una medida que forma parte del mismo debate regional sobre regulación y seguridad vial que motivó la Declaración de Cuenca.
Qué sigue tras la firma
La Declaración de Cuenca 2026 no tiene carácter vinculante por sí sola: su implementación dependerá de que cada gobierno nacional acoja las propuestas arancelarias y regulatorias planteadas por las asociaciones firmantes. MotoLatam, como organización paraguas del sector en la región, se comprometió a dar seguimiento a los avances de cada país en los próximos congresos, en un esfuerzo por convertir el acuerdo gremial en cambios normativos concretos que reduzcan tanto el costo del equipo de seguridad como la siniestralidad vial asociada al uso de motocicletas en Latinoamérica.
