- El piloto franco-suizo relató las adversidades de su debut a mitad de la temporada 2009 en Renault.
- Grosjean reemplazó a Nelson Piquet Jr tras el escándalo de manipulación de carrera conocido como Crashgate.
- Aseguró que la estructura gala priorizaba al bicampeón asturiano impidiéndole competir en igualdad.
- Su carrera deportiva en F1 renació en 2012 con Lotus logrando múltiples podios internacionales.
El testimonio en primera persona sobre la crudeza deportiva en la máxima categoría del automovilismo mundial cobró vigencia este 28 de septiembre de 2026. En una reveladora entrevista concedida al podcast oficial Beyond The Grid de la F1, el piloto francés Romain Grosjean desclasificó los pormenores de su tormentoso debut con el equipo Renault en 2009, admitiendo que la escudería le impidió de facto competir en igualdad de condiciones frente a su coequipero Fernando Alonso.
Grosjean recaló en el primer asiento de Enstone a mitad de campeonato para suplir de emergencia al brasileño Nelson Piquet Jr, cesado en medio del escándalo global del Crashgate de Singapur 2008. Con apenas 23 años y siete grandes premios por delante sin ensayos privados, el galo debió lidiar con un monoplaza R29 carente de carga aerodinámica y una atmósfera directiva fracturada por las sanciones impuestas por la FIA.
Un debut marcado por la jerarquía indiscutible del asturiano
«En la mayoría de las sesiones de clasificación mis cronos estaban muy cerca de los de Fernando, pero existían motivos internos claros por los que no debía ganarle, por los que no se me permitía batirle. No tuve respaldo; fui el fusible del que debían deshacerse para cerrar una etapa convulsa», aseveró Grosjean durante la emisión conducida por Tom Clarkson, recordando las presiones psicológicas que padeció en el box francés.
El asturiano, bicampeón mundial consolidado y con su fichaje cerrado con Ferrari para 2010, concluyó aquella campaña con 26 unidades, mientras el debutante no sumó puntos. La historia de compañeros eclipsados por el ritmo implacable del ovetense incluye nombres ilustres como Felipe Massa o Stoffel Vandoorne, configurando un desafío colosal para cualquier piloto recién ascendido de la GP2 Series. La exigencia competitiva en la pista ha sido motivo de análisis recurrente en Grandes Premios, como se evidenció tras el análisis de agresividad y maniobras al límite en el circuito de Bakú.
Reinvención en Lotus y éxito en la IndyCar
Tras ser apartado de la parrilla a finales de 2009, Grosjean reconstruyó su trayectoria hasta regresar en 2012 con Lotus, sumando diez podios en Grandes Premios puntuables antes de su paso por Haas y su consolidación en la IndyCar Series en Norteamérica. Las reflexiones compartidas en los canales de Formula 1 ratifican la brutal exigencia técnica que define a la élite del automovilismo, donde la velocidad pura debe estar respaldada por un blindaje político absoluto.
