- El relevo generacional de la berlina eléctrica sueca abandonará la veterana arquitectura CMA compartida con Volvo.
- Adoptará una plataforma eléctrica dedicada con tecnología de 800 voltios que reducirá a la mitad los tiempos de carga.
- Incorporará el nuevo lenguaje de diseño escandinavo anticipado por los Polestar 3 y Polestar 5.
- Su objetivo prioritario en el mercado europeo será competir frontalmente contra el futuro BMW i3 Neue Klasse.
Desde su irrupción en el mercado en 2020, el Polestar 2 se ha consolidado como una de las alternativas más elegantes y sólidas frente a los sedanes eléctricos predominantes. No obstante, al estar sustentado sobre la plataforma multienergía CMA concebida originalmente para motores de combustión, el modelo acusa ciertas servidumbres de empaquetado como el túnel de transmisión central. Por este motivo, la nueva generación del Polestar 2 representará una ruptura radical con su antecesor, transformándose en una berlina deportiva concebida desde el primer boceto sobre una arquitectura 100 % eléctrica.
Este cambio técnico permitirá al fabricante escandinavo optimizar el espacio interior, mejorar la aerodinámica y ofrecer prestaciones de recarga que marcarán la pauta en su categoría.
Arquitectura de 800 voltios: recargas del 10 al 80 % en 15 minutos
La gran revolución del nuevo modelo será su migración a un sistema eléctrico de 800 voltios, similar al empleado por el Polestar 5 y los modelos prémium del consorcio Geely. Esta tecnología permite admitir potencias de carga en corriente continua superiores a los 250 kW, reduciendo el tiempo de parada para pasar del 10 % al 80 % de batería a escasos 15 minutos en estaciones de alta potencia.
Además, el mayor voltaje reduce el grosor del cableado interno, recortando peso total y minimizando las pérdidas energéticas por calor, lo que se traducirá en autonomías homologadas que rozarán los 700 kilómetros en ciclo WLTP.
Diseño minimalista y desafío al BMW i3
En el apartado estético, el nuevo Polestar 2 se desmarcará de las reminiscencias crossover de la versión actual para adoptar una silueta de berlina estilizada de tres volúmenes con luneta trasera enrasada y ópticas SmartZone con sensores integrados. En el habitáculo, primará la sostenibilidad de vanguardia con materiales compuestos de fibra de lino y el sistema multimedia Android Automotive con inteligencia artificial integrada.
Con este arsenal técnico, Polestar se prepara para medirse en igualdad de condiciones con los pesos pesados que llegarán a finales de la década, como el esperado BMW i3 sobre la plataforma Neue Klasse.
