- Juan Pablo Montoya aseguró que Fernando Alonso no criticaría el reglamento si estuviera al volante de un coche ganador.
- El colombiano comprende el malestar del asturiano ante las dificultades competitivas del proyecto Aston Martin.
- El futuro reglamento técnico de motores y aerodinámica activa para 2026 divide las opiniones de los pilotos de la parrilla.
El expiloto colombiano de Fórmula 1 Juan Pablo Montoya, reconocido por su estilo audaz y sus opiniones sin concesiones en el automovilismo mundial, ha emitido una valoración directa sobre las recientes declaraciones de Fernando Alonso respecto a la reglamentación técnica que entrará en vigor en 2026. El piloto asturiano de Aston Martin había manifestado severas dudas sobre el rumbo de la categoría reina y las nuevas limitaciones energéticas.
Durante una entrevista especializada, Montoya fue categórico al contextualizar la postura de su antiguo rival en las pistas. Según el expiloto de Williams y McLaren, las críticas de Alonso hacia la Federación Internacional del Automóvil responden principalmente a la frustración de competir con un monoplaza incapaz de pelear por las victorias y los puestos de privilegio.
El piloto bogotano señaló que cuando un corredor se encuentra dominando los campeonatos rara vez cuestiona las directrices técnicas impuestas por el organismo rector, pero cuando las victorias se alejan, cualquier variación normativa se percibe como una amenaza o un desatino organizativo.
No obstante, Montoya reconoció que la transición hacia motores con reparto paritario del 50 por ciento entre potencia térmica y eléctrica, sumada a los alerones móviles obligatorios, genera una lógica incertidumbre en los veteranos de la parrilla. Alonso, quien cumplirá 45 años en la temporada 2026, aspira a que su alianza con Honda le permita disputar su tercer título mundial, por lo que cada detalle mecánico adquiere una relevancia crítica para su futuro.
Las palabras de Montoya reavivan el debate sobre si la Fórmula 1 moderna está complicando en exceso su tecnología de propulsión híbrida a expensas de la emoción en pista, o si los grandes campeones simplemente intentan presionar al poder deportivo para moldear las reglas a su favor.
