El Departamento de Transporte de EE.UU. exige a Jim Farley reducir los lazos con CATL y Geely, poniendo en jaque plantas de baterías y proyectos en Europa.
- La búsqueda de competitividad industrial de Ford Motor Company ha colisionado frontalmente con la geopolítica de Washington.
- El epicentro de la controversia recae sobre la planta de acumuladores que Ford construye en Marshall, Michigan.
- Ford insiste en que la factoría pertenece en su totalidad al grupo estadounidense y que la operación crea 1.700 empleos directos sin ceder control societario a capitales extranjeros.
Puntos clave del conflicto geopolítico:
- El Departamento de Transporte de EE.UU. envió una carta formal a Jim Farley cuestionando los nexos industriales de Ford con China.
- La administración señala la licencia tecnológica de CATL en la planta de Michigan y la alianza con Geely en Valencia, España.
- Ford defiende la titularidad 100% estadounidense de su fábrica de celdas LFP y el respaldo a 1.700 puestos de trabajo locales.
- Las autoridades también objetan la demora en relocalizar la fabricación del Lincoln Nautilus ensamblado en territorio asiático.
La búsqueda de competitividad industrial de Ford Motor Company ha colisionado frontalmente con la geopolítica de Washington. En una enérgica misiva remitida a la cúpula del fabricante del óvalo azul, las autoridades de transporte estadounidenses instaron a la compañía a limitar con urgencia su dependencia de proveedores y socios tecnológicos de la República Popular China.
La fábrica de celdas LFP en el ojo del huracán
El epicentro de la controversia recae sobre la planta de acumuladores que Ford construye en Marshall, Michigan. Para abaratar los costes de sus modelos eléctricos y ofrecer alternativas asequibles, la automotriz pactó el licenciamiento de la tecnología de ferrofosfato de litio (LFP) con el coloso chino CATL.
Ford insiste en que la factoría pertenece en su totalidad al grupo estadounidense y que la operación crea 1.700 empleos directos sin ceder control societario a capitales extranjeros. Sin embargo, congresistas y miembros del gabinete federal alegan riesgos potenciales para la seguridad de la cadena de suministro nacional.
Impacto en la planta española de Valencia y planes futuros
El escrutinio también salpica a los proyectos europeos de la compañía, particularmente la empresa conjunta acordada con Geely para operar en la planta de Almussafes (Valencia). Ford posee el 66% de dicha asociación con vistas a producir modelos compactos desde 2028 para abaratar costes frente a los fabricantes asiáticos.
Con las conversaciones preliminares con BYD prácticamente congeladas y el traslado del Lincoln Nautilus demorado hasta 2030, Ford se encuentra en una encrucijada estratégica: obedecer las directrices proteccionistas de Washington o mantener los acuerdos que le garantizan acceso a baterías rentables en el mercado global.
Fuente original verificada: Investigación periodística y reportes diplomáticos publicados por Tarantas News.
Escrito por: Cristian Lamino
Especialista en pruebas de manejo, novedades del sector motor y seguridad vial en Ecuador. Cronista de eventos automovilísticos y lanzamientos de nuevas marcas en el país.
