- Los Mossos d’Esquadra interceptaron el turismo en un control rutinario de tráfico sobre la autopista AP-7 en Tarragona.
- El habitáculo y el maletero albergaban cientos de cajas de calzado apiladas que impedían cualquier visión trasera y lateral.
- La mercancía transportada sumó un total de 327 pares de zapatillas deportivas sin acreditación de origen mercantil lícito.
- El automóvil fue inmovilizado cautelarmente por riesgo grave para la seguridad vial y exceso de masa autorizada.
Las imprudencias al volante adoptan en ocasiones formas tan surrealistas como peligrosas para el resto de usuarios de la vía pública. Agentes de la división de tráfico de los Mossos d’Esquadra procedieron a la interceptación y sanción de un conductor sobrecargado en Tarragona que circulaba por la autopista AP-7 con un turismo particular transformado literalmente en un almacén rodante. La inspección policial reveló que el vehículo transportaba una ingente carga de 327 pares de zapatillas deportivas amontonadas sin ningún tipo de sujeción reglamentaria.
El volumen de la carga no solo superaba holgadamente la masa máxima autorizada de la ficha técnica del coche, sino que tapaba por completo las ventanillas laterales traseras y la luneta posterior, dejando al piloto con un campo visual frontal prácticamente nulo.
Riesgo de proyectil y grave afectación a la dinámica del vehículo
Los agentes destacaron que apilar mercancías sueltas en el habitáculo multiplica exponencialmente el peligro en caso de colisión o frenada de emergencia. A una velocidad de 120 km/h en autopista, cualquier paquete u objeto suelto puede impactar contra los ocupantes con una fuerza equivalente a cuarenta veces su propio peso, convirtiendo cajas de zapatos en proyectiles letales.
Además, el reparto asimétrico de los bultos alteraba críticamente el centro de gravedad del turismo, comprometiendo la adherencia de los neumáticos, aumentando la distancia de detención y anulando la capacidad de respuesta del control de estabilidad ESP, infracciones graves tipificadas en el reglamento supervisado por la Dirección General de Tráfico (DGT).
Inmovilización del turismo y apertura de diligencias
Ante la imposibilidad de garantizar una conducción segura y la falta de albaranes comerciales que justificaran la procedencia legal de la mercancía, la patrulla policial ordenó la inmovilización inmediata del vehículo en un área de servicio próxima.
El conductor fue denunciado administrativamente por infracciones contra el Reglamento General de Circulación, al tiempo que se abrieron diligencias para esclarecer si el lote de zapatillas constituía una partida falsificada destinada al comercio irregular. El caso recuerda la importancia vital de transportar cualquier bulto adecuadamente fijado en el maletero.
