- La naviera MOL y la minera Vale ordenan la construcción de dos gigantescos mineraleros VLOC trifuel en Japón.
- Los buques podrán navegar indistintamente con etanol, metanol o fuelóleo pesado en trayectos entre Brasil y Asia.
- La iniciativa busca reducir en más de un 80 % las emisiones de dióxido de carbono en las cadenas logísticas del acero.
- La tecnología de inyección de biocombustibles abre una vía revolucionaria para la descarbonización de buques mercantes.
La urgente necesidad de reducir la huella de carbono en las cadenas logísticas mundiales está impulsando soluciones de ingeniería naval sin precedentes en el transporte de mercancías pesadas. En un hito para la navegación oceánica, la corporación minera Vale y la naviera japonesa Mitsui O.S.K. Lines (MOL) han anunciado el desarrollo y construcción de los primeros buques mineraleros con propulsión trifuel de la historia. Estas colosales embarcaciones de tipo VLOC (Very Large Ore Carrier), con capacidades de carga superiores a las 300.000 toneladas, estarán equipadas con motores marinos de última generación preparados para operar con bioetanol, metanol, amoníaco o fuelóleo tradicional.
Este avance responde a las exigencias impuestas por la Organización Marítima Internacional (OMI) para neutralizar las emisiones de efecto invernadero en el transporte de ultramar antes del año 2050.
Flexibilidad de combustible en megabuques de 300.000 toneladas
El diseño de estos cargueros gigantes contempla tanques de almacenamiento criogénico y depósitos reforzados con polímeros especiales para soportar la naturaleza corrosiva de los alcoholes. Al adoptar una mecánica trifuel de inyección directa de alta presión, los capitanes podrán alternar la alimentación energética en función de la disponibilidad y el precio del biocombustible en los puertos de atraque.
El empleo de bioetanol procedente de la caña de azúcar brasileña permite reducir hasta en un 80 % las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con el combustible fósil pesado, eliminando además la expulsión de óxidos de azufre (SOx) y partículas finas en mar abierto.
El nuevo estándar ecológico para las rutas transoceánicas
Los dos buques pioneros entrarán en servicio regular a finales de la década para cubrir la ruta entre los terminales marítimos de Tubarão en Brasil y los puertos siderúrgicos de China y Japón. Su arquitectura contempla también la preinstalación de velas rígidas rotativas (flettner rotors) para aprovechar la fuerza del viento como empuje suplementario.
Con este proyecto, la industria marítima pesada demuestra que la transición hacia una logística verde no pasa únicamente por la electrificación de pequeños ferris de cabotaje, sino por transformar radicalmente las arterias del comercio transoceánico global.
