- BYD registra una patente internacional que sumerge las celdas de batería directamente en un fluido dieléctrico no conductor.
- La electrónica de control, sensores y módulos BMS se trasladan al exterior del paquete para evitar interferencias y humedad.
- La tecnología multiplica por cuatro la tasa de disipación de calor frente a las placas de refrigeración por líquido tradicionales.
- El avance abre la puerta a recargas completas en menos de 8 minutos sin comprometer la vida útil de las celdas Blade.
La gestión térmica de los acumuladores químicos representa la frontera tecnológica más crítica en la evolución del automóvil eléctrico. En un movimiento que promete redefinir la velocidad de recarga y la seguridad pasiva, el gigante chino BYD ha registrado una patente revolucionaria que introduce la refrigeración por inmersión líquida directa en sus celdas de almacenamiento energético, sentando las bases de una nueva generación de baterías por inmersión de BYD.
Fluido dieléctrico y arquitectura de celdas sumergidas
En los sistemas actuales, la refrigeración se efectúa mediante placas metálicas inferiores o laterales por donde circula una mezcla de agua y glicol, un método indirecto que genera gradientes térmicos entre el centro y los extremos de las celdas. La solución patentada por BYD sumerge la totalidad de las celdas tipo ‘Blade’ en un fluido dieléctrico hidrocarbonado especialmente formulado, el cual posee propiedades aislantes eléctricas absolutas y una conductividad térmica ultraelevada.
Al estar en contacto íntimo y directo con la superficie completa del cátodo y el ánodo, el líquido absorbe el calor generado durante las fases de descarga a máxima potencia o recargas ultrarrápidas a tasas de 6C o superiores. Para verificar los avances de electrificación de la marca, se pueden consultar los boletines de innovación técnica de BYD Global en su departamento de patentes.
Reubicación externa del cableado y seguridad ante fuga térmica
Un aspecto ingenieril clave del registro de propiedad intelectual reside en el aislamiento de la electrónica. Los módulos de gestión inteligente (BMS), mazos de cables de bajo voltaje y sensores de monitorización se alojan en un compartimento hermético exterior totalmente desacoplado de la cámara húmeda, eliminando riesgos de corrosión o cortocircuitos.
Además de permitir recargas del 10% al 80% en tiempos inferiores a los ocho minutos, el fluido dieléctrico actúa como un sofocador ignífugo automático: en caso de perforación accidental o daño mecánico severo, el líquido sofoca de forma instantánea cualquier chispa o inicio de combustión, blindando la integridad física del vehículo y sus pasajeros.
