- China ultima la construcción del reactor tokamak BEST en Hefei para iniciar sus ensayos de plasma a gran escala.
- La instalación busca mantener plasma confinado magnéticamente a más de 100 millones de grados celsius.
- El objetivo primordial es demostrar la viabilidad comercial de la fusión nuclear antes del año 2030.
- La energía de fusión promete una fuente eléctrica inagotable y sin residuos para abastecer la electrificación global.
La carrera científica y tecnológica por recrear en la Tierra los mismos procesos físicos que alimentan el corazón del Sol ha entrado en una fase decisiva. En las afueras de la ciudad de Hefei, los ingenieros de la Academia China de Ciencias completan los últimos ensamblajes del reactor de fusión nuclear en China denominado BEST (Burning Experimental Tokamak). Esta colosal máquina de confinamiento magnético se prepara para encender su cámara de vacío y someter a iones de deuterio y tritio a temperaturas que superarán los 100 millones de grados celsius, siete veces más caliente que el núcleo de nuestra estrella.
El proyecto posiciona a la potencia asiática a la vanguardia de la física nuclear avanzada, complementando los esfuerzos internacionales coordinados en el reactor ITER que se construye en el sur de Francia.
Imanes superconductores y el reto del confinamiento del plasma
A diferencia de los reactores de fisión nuclear tradicionales, que dividen átomos de uranio generando residuos radiactivos de larga vida, la fusión nuclear une isótopos ligeros de hidrógeno liberando cantidades ingentes de calor limpio y generando únicamente helio inocuo como subproducto. Sin embargo, mantener un gas ionizado a 100 millones de grados sin que toque las paredes del reactor exige una ingeniería titánica.
El tokamak BEST emplea imanes superconductores de alta temperatura fabricados con aleaciones avanzadas de cobre y bario, capaces de generar campos magnéticos de más de 15 teslas. Estos campos comprimen y suspenden el plasma en una ‘rosquilla’ perfecta, evitando pérdidas de calor y turbulencias destructivas.
Electricidad ilimitada para la era de la electromovilidad
El propósito de la instalación consiste en lograr una ganancia neta de energía (factor Q superior a 1) y mantener la reacción de combustión durante cientos de segundos de forma continuada. Los datos recabados en Hefei servirán de base para el diseño de la planta piloto CFETR, prevista para alimentar la red eléctrica nacional a partir de 2035.
Dominar la energía de fusión nuclear resolvería de forma definitiva las necesidades energéticas de la humanidad, proporcionando la electricidad masiva y limpia que demandan la computación con inteligencia artificial y la reconversión de miles de millones de vehículos de transporte en todo el mundo.
