- El nuevo Mercedes Clase C 200 eléctrico monta 313 CV y batería LFP de 64 kWh.
- Su autonomía estimada es de 545 km WLTP, con tracción trasera.
- Es la única versión de la gama con química LFP; el resto usa baterías NCM.
- El Clase C 300 4MATIC, de mayor potencia, ya se vende en Alemania con precio más bajo que el C 400.
Mercedes-Benz amplía la gama de su Clase C eléctrico con una nueva versión de acceso pensada para acercar el modelo a un público más amplio: el Clase C 200, que desarrolla 313 CV (230 kW) y monta una batería de química LFP (litio-ferrofosfato) de 64 kWh, con tracción trasera. Se trata de la única variante de toda la gama del Clase C eléctrico que utiliza esta química de batería, mientras el resto de versiones emplea celdas de tipo NCM (níquel-cobalto-manganeso).
Por qué la batería LFP marca la diferencia
La elección de una química LFP para la versión de entrada no es casual: este tipo de batería resulta más económico de producir que las celdas NCM, ya que prescinde del cobalto y el níquel, dos de los materiales que más encarecen la fabricación de baterías de alto rendimiento. A cambio, las celdas LFP suelen ofrecer algo menos de densidad energética por kilogramo, lo que en la práctica se traduce en una autonomía ligeramente inferior a la de las versiones superiores del mismo modelo, aunque con ventajas en durabilidad y menor degradación a largo plazo. Con esa batería, Mercedes estima una autonomía de aproximadamente 545 kilómetros WLTP para el Clase C 200.
La versión superior ya está a la venta
Mientras el Clase C 200 eléctrico todavía no tiene fecha de lanzamiento confirmada ni precio para España, la variante superior de la gama, el Clase C 300 4MATIC, ya se comercializa en algunos mercados europeos. Esta versión desarrolla 421 CV (310 kW), monta una batería de 85 kWh y ofrece una autonomía de hasta 690 kilómetros WLTP, muy por encima de la variante de acceso. En Alemania, el Clase C 300 4MATIC se vende actualmente 4.760 euros más barato que el Clase C 400 4MATIC, lo que sugiere que Mercedes está reposicionando los precios dentro de la gama a medida que suma nuevas variantes.
Una estrategia de gama amplia frente a la competencia china
La decisión de Mercedes de introducir una versión más asequible del Clase C eléctrico llega en un contexto de presión competitiva creciente por parte de fabricantes chinos, que han logrado posicionar vehículos eléctricos de tamaño similar a precios sensiblemente más bajos que los de las marcas alemanas tradicionales. Ampliar la gama con una variante LFP, más económica de fabricar, permite a Mercedes competir en ese segmento de precio sin sacrificar por completo el margen de sus versiones de mayor potencia, que continúan dirigidas a un comprador dispuesto a pagar más por prestaciones superiores.
Un movimiento que responde a la presión de precios
La ampliación de la gama del Clase C eléctrico con una variante LFP no es un caso aislado dentro de la industria alemana: fabricantes como Volkswagen y BMW también evalúan o ya aplican baterías de química más económica en sus versiones de entrada, conscientes de que competir únicamente con celdas NCM de alto rendimiento deja fuera de alcance a una porción creciente de compradores que sí están dispuestos a adquirir un eléctrico, pero no a pagar el sobreprecio de las versiones tope de gama. Para Mercedes, introducir el Clase C 200 con batería LFP representa además una forma de aprender a escalar esta química en un segmento premium, un paso que podría replicarse en otros modelos de la marca si la aceptación comercial resulta positiva.
El movimiento se suma a otras actualizaciones recientes dentro de la familia Clase C: la marca alemana también renovó la versión familiar del modelo, con el Mercedes-Benz Clase C Estate, que ahora ofrece hasta 395 CV, y confirmó fecha de estreno para su primer SUV totalmente eléctrico de alto rendimiento bajo la submarca AMG, con el Mercedes-AMG confirmando el 17 de octubre como fecha de presentación. En conjunto, estas novedades muestran a una marca que multiplica variantes de sus modelos eléctricos para cubrir distintos presupuestos, en lugar de ofrecer una única configuración de acceso al segmento eléctrico premium.
