En septiembre tendremos la oportunidad de conocer de primera mano un vehículo muy relevante para la estrategia de Dacia. Nos referimos a la segunda generación del eléctrico barato de Dacia, un modelo que ha marcado un hito desde su llegada. Su primera versión ya ha superado las 210.000 unidades vendidas en Europa desde 2021, una cifra que refleja su gran aceptación. Para comprender la trascendencia de esta renovación y por qué su producción en Europa es un paso indispensable, es necesario revisar su trayectoria y orígenes. Todo comenzó con un proyecto concebido inicialmente para mercados emergentes y América Latina.
Ese vehículo original fue electrificado en territorio chino y comercializado localmente bajo el nombre de Renault City K-ZE. Su presentación tuvo lugar en 2019, y con adaptaciones estéticas muy limitadas, llegó a nuestros mercados como el primer eléctrico barato de Dacia. A lo largo de estos años, este modelo ha evolucionado de manera notable en diseño, equipamiento tecnológico y potencia. Sin embargo, mantenía dos características definitorias: su desarrollo y fabricación en China, además de su esencia como vehículo de bajo coste. Era, en esencia, un utilitario simplificado, pensado para ofrecer movilidad eléctrica al precio más accesible posible.
Un cambio estratégico: adiós a la fabricación china
La gran novedad que cambia el rumbo de este modelo es que, a partir de este mismo año, el eléctrico barato de Dacia dejará de ser un producto «made in China». Su segunda generación se construirá sobre la plataforma AmpR Small, una arquitectura moderna del Grupo Renault que comparte directamente con el renovado Renault Twingo. Esta decisión técnica y estratégica marca un antes y un después. La producción se trasladará a unas instalaciones ubicadas en Eslovenia, lo que permitirá a la marca tener un control más directo sobre la calidad y los procesos.
Gracias a esta nueva base mecánica, el eléctrico barato de Dacia se convertirá en un vehículo mucho más completo y maduro. Dejará atrás las limitaciones de su antecesor para ofrecer dimensiones más generosas. Contará con mayor distancia entre ejes, una anchura superior, cuatro plazas con espacio real para ocupantes y un maletero con capacidad práctica, algo que el modelo anterior no podía ofrecer en la misma medida. De este modo, pasa de ser una solución básica a ser considerado un coche en toda regla.
Diseño, dimensiones y tecnología al nivel del mercado actual
La marca ha difundido un pequeño avance visual de la parte trasera, y las imágenes captadas en pruebas confirman su perfil: se trata de un pequeño crossover urbano. Su longitud se situará en torno a los 3,80 metros, contará con cinco puertas y una carrocería de altura elevada, sin llegar a ser un vehículo todoterreno. Su estética seguirá los códigos de los últimos lanzamientos de la marca, con líneas robustas y sencillas, muy al estilo de la identidad visual de Dacia.
En el apartado técnico, se espera que herede la batería que monta el Renault Twingo eléctrico. Se trata de un acumulador de energía con química LFP, muy duradera y segura, y una capacidad de 27,5 kWh. Con esta configuración, las estimaciones apuntan a una autonomía homologada bajo ciclo WLTP de entre 250 y 270 kilómetros. Si adopta también el sistema de propulsión del Twingo, entregará una potencia de 82 CV al eje delantero, una cifra más que suficiente para la circulación urbana e interurbana.
Precio y posición en el mercado
A pesar de todas estas mejoras sustanciales, el eléctrico barato de Dacia mantendrá su filosofía principal: ser un vehículo accesible y enfocado al uso en ciudad. Es posible que su precio sea ligeramente superior al del modelo que sustituye, aunque este aumento estaría totalmente justificado por la mejora integral del producto. La marca ha indicado que su tarifa antes de aplicar ayudas públicas arrancará por debajo de los 20.000 dólares. Al aplicar descuentos y las subvenciones del Plan Auto+, el precio final podría situarse por debajo de los 15.000 dólares.
Este movimiento industrial y técnico es fundamental para la hoja de ruta de la marca. El futuro eléctrico de Dacia se construye sobre pilares como este nuevo modelo, que combina fabricación europea, tecnología compartida y la esencia de accesibilidad que caracteriza a la compañía. El eléctrico barato de Dacia ya no es solo una opción económica, sino un coche completo, desarrollado y fabricado en Europa para competir con todas las garantías.
Fuente: Diario Motor
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