El desarrollo de estrategias de sustentabilidad urbana y la consolidación de flotas comerciales de cero emisiones demanda un funcionamiento óptimo de las plataformas de almacenamiento energético. Por este motivo, el modelo insignia de la firma surcoreana se encuentra bajo el escrutinio de los usuarios debido a múltiples fallas detectadas en el sistema de alta tensión. De esta manera, los propietarios han documentado pérdidas severas en la capacidad de almacenamiento de energía, bloqueos en los sistemas de recarga rápida y retrasos prolongados en los centros de servicio autorizados.
Bloqueo del sistema por descarga y lecturas erráticas en los cargadores
En primer lugar, los incidentes iniciales suelen manifestarse con la inhabilitación completa de los componentes eléctricos secundarios del habitáculo. Para lograrlo, una falla originada en la batería accesoria de 12 voltios interrumpe la conectividad inalámbrica y el acceso remoto, inmovilizando la unidad por completo. Además, tras recibir actualizaciones de software en los talleres, el paquete principal de alta tensión de este crossover eléctrico experimenta saltos abruptos de lectura en los cargadores rápidos de corriente continua, interrumpiendo el flujo de potencia de forma intempestiva.
Pérdida neta de la capacidad nominal medida con herramientas de diagnóstico
Por otro lado, las evaluaciones técnicas realizadas mediante dispositivos de escaneo electrónico exponen una degradación prematura en la estructura interna del acumulador. En particular, el análisis del puerto OBD II arrojó que algunas unidades solo disponen de 71 kWh de energía utilizable, una cifra muy inferior a los 99,8 kWh nominales determinados por el fabricante. Debido a esto, la inestabilidad de ciertas celdas que no retienen el voltaje reduce la autonomía real a rangos mínimos, afectando los trayectos cotidianos de los usuarios.
Retrasos en la cadena de suministro de componentes y fallos en la ICCU
En resumen, los tiempos de espera para el reemplazo o reacondicionamiento de las piezas defectuosas se han extendido hasta por un periodo de nueve meses en diversas regiones. Finalmente, esta problemática se integra a un historial de fallas previas de la Unidad de Control de Carga Integrada (ICCU) reportadas en otros vehículos de la corporación. Sin duda, la inoperatividad de los asistentes de evitación de colisiones ha obligado a declarar ciertas unidades como inseguras para circular. En definitiva, este viernes 29 de mayo de 2026 se confirma la crisis técnica que rodea al crossover eléctrico.
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