El panorama automotor argentino vive una transformación significativa con la llegada de dos nuevas marcas provenientes de China: Omoda & Jaecoo, para ensamblar vehículos. Estas firmas anunciaron oficialmente su desembarco en el país para el segundo semestre del año, marcando un hito en la expansión de la industria automotriz asiática en el mercado local. A diferencia de la mayoría de sus competidores, que operan a través de socios o importadores locales, estas compañías se establecerán directamente como filiales de su casa matriz, replicando el modelo que ya implementó con éxito BYD. Esta decisión responde a una estrategia comercial agresiva, diseñada para ganar terreno rápidamente y consolidarse como actores relevantes en la región.
Inversión y producción local: una planta de ensamblaje en proyecto
Uno de los puntos más destacados del anuncio es la confirmación de que el grupo instalará una planta para ensamblar vehículos en Argentina. La infraestructura funcionará bajo el sistema KD (Knock-Down), modalidad que consiste en importar conjuntos y piezas para realizar su armado final en territorio nacional. Aunque aún no se definió la ubicación exacta de las instalaciones, esta iniciativa forma parte de un plan más amplio para fortalecer la presencia industrial en Latinoamérica. Paralelamente, se construirá un centro de distribución regional de repuestos, pensado para garantizar un suministro continuo y eficiente tanto al mercado interno como a países vecinos. Esta medida no solo optimiza los tiempos de entrega, sino que también representa un paso firme hacia la integración productiva local.
Omoda & Jaecoo son las divisiones de mayor valor y tecnología del Grupo Chery, aunque su operación será totalmente independiente a la que desarrolla la marca matriz en la actualidad. Recordemos que Chery trabaja en el país junto al Grupo Corven, un acuerdo comercial que no tendrá vinculación alguna con las nuevas filiales. De este modo, la empresa busca diferenciar su propuesta, apuntando a segmentos de mayor exigencia y modernidad, sin compartir estructuras ni canales de venta.
Presión comercial y expansión regional
La trayectoria de estas marcas precede su llegada, ya que ya han logrado resultados sobresalientes en mercados cercanos. En Brasil, por caso, alcanzaron 2.450 unidades patentadas solo en el mes de marzo. En Chile, comercializaron 1.598 vehículos durante el primer trimestre, cifras que reflejan una aceptación muy positiva. Asimismo, su expansión cruzó el Atlántico, logrando posicionarse con fuerza en mercados europeos como España y el Reino Unido. Este recorrido valida la calidad de su propuesta y refuerza la confianza para ingresar al mercado argentino.
La oferta de productos contempla una gama completa de SUV inteligentes, diseñados para cubrir distintas necesidades y niveles de equipamiento. Si bien no se detallaron todos los modelos que llegarán al país, se anticipa la comercialización de referencias conocidas como el Jaecoo J7, además de las variantes Omoda 4 y Omoda 5. La estrategia de comercialización iniciará en la Ciudad de Buenos Aires con centros de exhibición propios, para luego extenderse progresivamente hacia las provincias más importantes del territorio nacional.
El auge de las marcas chinas en Argentina
La llegada de estas empresas se da en un contexto de fuerte crecimiento para la industria automotriz china en Argentina. La apertura de las importaciones impulsada por el Gobierno nacional dinamizó el sector, y estas firmas fueron las principales beneficiarias de las nuevas condiciones. Actualmente, más de 20 compañías de origen asiático compiten en el mercado local, favorecidas además por políticas como el cupo de arancel cero para vehículos híbridos y eléctricos con valor de hasta 16.000 dólares antes de su embarque.
Hoy en día, los autos de origen chino concentran el 11% de las ventas de vehículos 0 kilómetro, una cifra que sigue en ascenso. Ejemplos de este éxito son marcas como BYD, que en menos de seis meses como filial propia se ubicó entre las diez más vendidas del país, liderando también el segmento eléctrico con su modelo Dolphin Mini. Otras firmas como BAIC, asociada al Grupo Belcastro, o Haval, Changan, MG y Foton, han ganado terreno gracias a una fórmula clara: tecnología de punta, buen equipamiento y precios más accesibles en comparación con las marcas tradicionales. Productos como el SUV BJ30 o modelos de alta gama de Chery demuestran que la propuesta asiática cubre hoy todos los segmentos del mercado, redefiniendo las reglas de la competencia automotriz en Argentina.
Fuente: Ejes de comunicación
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