Tras varios años de ausencia en el sector automotriz, Galloper regresa con una propuesta renovada pero fiel a su esencia original. Esta marca fue, en su momento, una referencia indiscutible al comercializar vehículos basados en plataformas Mitsubishi ya consolidadas, modelos que lograron ganarse la confianza de miles de conductores en muy poco tiempo. Ahora, la firma vuelve con el mismo planteamiento estratégico: ofrecer todoterrenos capaces, bien equipados y con una excelente relación calidad-precio, algo que las marcas tradicionales no suelen facilitar en sus catálogos actuales. Galloper regresa con la intención de cubrir un hueco importante del mercado, donde la demanda de vehículos resistentes y económicos sigue siendo muy elevada entre usuarios de todo tipo.
Una gama inicial con dos modelos definidos
En esta primera etapa de comercialización, la marca presentará solo dos opciones, ambas con mecánicas de combustión, tracción total y reductora, características que definen su vocación todoterreno absoluta. El primer vehículo es el Galloper S15, un SUV que parte de la base del conocido Nissan Paladin, fabricado en China y adaptado con modificaciones específicas para cumplir con todas las normativas europeas. Su estructura se sustenta sobre un chasis de larga trayectoria y probada durabilidad, lo que garantiza unas prestaciones sobresalientes fuera del asfalto. Eso sí, sus dimensiones generosas condicionan su maniobrabilidad en espacios reducidos, aunque es un aspecto asumible para su función principal.
Por su parte, el segundo integrante de la gama es el Galloper P15, un pick-up derivado de la misma plataforma que toma como referencia el conocido Nissan Navara. Incorpora ajustes estéticos propios, pero mantiene la solidez mecánica que ha hecho famoso al modelo japonés. Ambos vehículos comparten el mismo bloque motor: un propulsor de gasolina 2.0 Turbo de cuatro cilindros, capaz de desarrollar 228 CV de potencia y un par máximo de 360 Nm. Aunque no se caracteriza por un consumo reducido, sí asegura una respuesta inmediata y contundente ante cualquier exigencia. Se combina con una caja de cambios automática de ocho relaciones desarrollada por ZF, un referente mundial en transmisiones. Además, cuentan con tracción total y reductora, junto con bloqueo de diferencial trasero, elementos esenciales para superar terrenos difíciles con total seguridad.
Dimensiones y funcionalidad diferenciada
Las medidas de cada modelo marcan también su uso ideal. El Galloper S15 se queda en 4,88 metros de longitud, un tamaño equilibrado para moverse tanto por carretera como por caminos. En cambio, el P15 supera los cinco metros de largo, una característica lógica al tratarse de un vehículo diseñado para el trabajo y la carga pesada. A pesar de estas diferencias, ambos mantienen la filosofía que trae de vuelta a la marca: Galloper regresa con productos versátiles y preparados para todo tipo de retos.
Como alternativa interesante, la marca trabaja ya en una versión adaptada para funcionar con GLP, lo que permitirá obtener la etiqueta ambiental ECO de la DGT, reducir gastos de uso y mejorar su eficiencia ecológica. Por ahora, toda la producción se realiza en instalaciones chinas, aunque si las cifras de venta cumplen las expectativas, no se descarta iniciar un ensamblaje local en territorio nacional para optimizar costes.
Equipamiento y diseño interior
Dentro del habitáculo, la premisa principal es la sencillez funcional. El salpicadero presenta líneas claras y ordenadas, sin adornos innecesarios, aunque con una terminación cuidada y materiales de calidad adecuada. Galloper regresa incluyendo elementos de serie que mejoran la confortabilidad y seguridad: faros de tecnología LED, control de crucero, climatizador automático, tapicería de piel y sistema multimedia con navegación integrada y conectividad para dispositivos móviles. También incorpora detalles prácticos como acceso y arranque sin llave, o techo solar deslizante, que elevan la sensación de calidad percibida. Todo está dispuesto para facilitar la conducción y el manejo de los sistemas, sin complicaciones que distraigan al conductor.
Precios y planes de expansión
Uno de los puntos más atractivos será, sin duda, su precio ajustado. Se estima que el Galloper S15 en su versión turismo arranque alrededor de los 37.000 USD, una cifra muy competitiva frente a rivales directos. También se ha confirmado el desarrollo de una variante comercial del todoterreno, diseñada específicamente para reducir el coste de adquisición y hacerla más atractiva para profesionales y empresas. Con esta estrategia, la marca competirá directamente con propuestas de firmas como KGM o Toyota.
Fuente: Diario Motor
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