- Lewis Hamilton asume la responsabilidad de su discreto sexto puesto en Singapur.
- Ignoró la indicación del muro de boxes de Ferrari para cambiar neumáticos bajo VSC.
- Frédéric Vasseur aclaró la postura del equipo deslindando culpas de los estrategas.
- Charles Leclerc finalizó segundo evidenciando el potencial desperdiciado por el británico.
Decisiones en pista y discrepancias estratégicas
El Gran Premio de Singapur dejó secuelas de intensa discusión dentro del garaje de la Scuderia Ferrari, luego de que Lewis Hamilton finalizara en una modesta sexta posición tras tomar decisiones estratégicas contrarias a las indicaciones de sus ingenieros de carrera, un episodio que amenazaba con desatar una crisis interna pero que dio un giro sorpresivo cuando el heptacampeón mundial admitió públicamente su entera culpabilidad por el desacierto en el trazado de Marina Bay, según reportó el medio especializado Autonoción. La situación contrastó con el brillante segundo lugar alcanzado por su coequipero Charles Leclerc.
La polémica se originó cuando Hamilton optó por arrancar con neumáticos de compuesto medio esperando prolongar su primera parada, pero el desgaste prematuro de las gomas arruinó sus planes. Durante el periodo de Virtual Safety Car, el muro de boxes encabezado por Frédéric Vasseur le ordenó ingresar a los pits para calzar neumáticos blandos frescos; sin embargo, el piloto británico decidió permanecer en pista convencido de poder resistir hasta el final, una apuesta que terminó pasándole factura y obligándolo a ceder terreno ante sus perseguidores en los compases definitivos.
Declaraciones de Vasseur y reconciliación en Maranello
Vasseur fue tajante al declarar ante la prensa que los estrategas de la escudería actuaron de manera correcta y que fue el propio Hamilton quien desestimó el llamado radial. Horas después, el propio piloto británico enfrió cualquier conato de conflicto reconociendo que buscó arriesgar para pelear por la victoria en un circuito sumamente estrecho para adelantar, pero que su cálculo resultó erróneo, felicitando a Leclerc por su podio y prometiendo alinear sus decisiones con el equipo en las siguientes fechas.
La afición tuerca en Ecuador sigue con apasionado interés la adaptación del astro británico a la mítica casa de Maranello, donde la presión mediática no perdona los errores de juicio. La franqueza demostrada por Hamilton fortalece la relación interna del equipo italiano de cara a las próximas paradas del mundial, donde buscarán ratificar el salto cualitativo de su monoplaza rojo. Los especialistas en la máxima categoría del automovilismo deportivo coinciden en que la rigurosidad técnica y la sincronización entre el piloto y el muro de boxes continuarán siendo el factor decisivo para definir las posiciones de podio en los fines de semana restantes. El campeonato mundial entra en su recta definitiva con márgenes de error prácticamente nulos, donde la preparación física, el análisis de datos de telemetría y la fiabilidad mecánica marcarán la frontera entre el éxito deportivo y el estancamiento en la tabla general de posiciones.
