En México, el crecimiento de los vehículos eléctricos está acelerándose más rápido que la expansión de la infraestructura de carga, lo que genera tensiones operativas y abre oportunidades de inversión en el sector energético. Esta situación fue destacada recientemente por medios que analizan el desarrollo del mercado de electromovilidad en el país.

Ventas de vehículos eléctricos crecen con fuerza
Durante 2025, las ventas de automóviles eléctricos, híbridos conectables y de rango extendido en México alcanzaron casi 97 000 unidades, lo que representó un crecimiento de alrededor del 38.5 % frente a 2024. Este incremento muestra un interés creciente de los consumidores en alternativas más limpias y eficientes frente a los vehículos convencionales de combustión interna.
La infraestructura de electrolineras no crece al mismo ritmo
Al cierre de 2025, la red de electrolineras —estaciones de carga para vehículos eléctricos— alcanzó 56 726 posiciones de carga en todo el país, con un crecimiento anual de 25.9 % impulsado principalmente por instalaciones privadas, como cargadores residenciales y corporativos. Aunque estos números reflejan un avance, el ritmo es inferior al de las ventas de vehículos eléctricos, lo que crea una brecha entre la demanda de recarga y la disponibilidad de puntos para hacerlo.
Presiones operativas en zonas urbanas de los autos eléctricos
La falta de suficiente infraestructura pública de carga se hace sentir de forma más evidente en las zonas metropolitanas como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, donde la adopción de vehículos eléctricos y flotas de servicios de movilidad eleva la demanda diaria de recarga. Este desbalance puede afectar la experiencia de los usuarios y resalta la necesidad de acelerar la instalación de estaciones accesibles al público en general.
Oportunidades para inversión y expansión de autos eléctricos
La brecha entre la expansión de la infraestructura de carga y el crecimiento del parque vehicular eléctrico representa también una oportunidad para inversionistas y desarrolladores energéticos. Expertos del sector señalan que esta demanda insatisfecha puede atraer inversiones en nuevas redes de carga, equipos, software de gestión y servicios energéticos asociados. La creación de más electrolineras no solo apoyaría a los usuarios, sino que también impulsaría el desarrollo tecnológico y de servicios en torno a la electromovilidad.
El papel de la infraestructura privada de autos eléctricos
Hasta ahora, la mayor parte del crecimiento proviene de la infraestructura privada de carga, con más de 52 000 posiciones registradas al cierre de 2025, en comparación con alrededor de 4 000 posiciones públicas. Esto indica que muchos usuarios están recurriendo a soluciones domésticas o corporativas para recargar sus vehículos, mientras la infraestructura pública todavía se encuentra en etapas de desarrollo más lento.
Retos y desafíos futuros
Aunque la transición hacia vehículos eléctricos es clara y es impulsada por las preferencias de los consumidores, la infraestructura de electrolineras necesita avanzar de manera más agresiva para evitar cuellos de botella y garantizar la confiabilidad del sistema de recarga en todo México. La coordinación entre sector público y privado, así como incentivos adecuados para acelerar la instalación de estaciones de carga, serán clave para consolidar la movilidad eléctrica en el país.
Fuente: El Financiero
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