La Corte Suprema anula aranceles Trump impuestos bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), en un fallo que sacude a la industria automotriz y al comercio global. El máximo tribunal de Estados Unidos resolvió 6 votos contra 3 que el presidente excedió su autoridad al aplicar estos gravámenes sin respaldo constitucional.
El fallo que frena la política arancelaria de Trump
La decisión, redactada por el presidente conservador de la Corte Suprema, John Roberts, concluye que la Constitución otorga al Congreso —y no al Ejecutivo— la facultad de imponer impuestos y aranceles. Dos de los tres jueces nombrados por el propio Trump se unieron a la mayoría. Esto representa un golpe directo a una herramienta central de su política económica.
Sin embargo, el fallo tiene un alcance preciso. Los aranceles sectoriales sobre automóviles, acero y aluminio, aplicados bajo otras leyes, siguen vigentes. Esto significa que la industria automotriz no queda completamente liberada de presiones arancelarias. Los fabricantes deben seguir ajustando sus estrategias de producción y abastecimiento en Norteamérica.
Corte Suprema anula aranceles Trump: qué implica para la industria automotriz
El impacto financiero del fallo es gigantesco. Según economistas del Penn-Wharton Budget Model, los aranceles basados en IEEPA generaron más de 175,000 millones de dólares en recaudación. La Corte Suprema no resolvió si esos fondos deben reembolsarse, pero miles de empresas importadoras —entre ellas Toyota, Goodyear y Costco— podrían reclamar devoluciones. Las compensaciones podrían alcanzar cifras históricas.
Asimismo, la tasa arancelaria efectiva cayó de aproximadamente 10% a alrededor de 4.5% tras el fallo, según la Tax Foundation. No obstante, los expertos advierten que esto no garantiza una reducción inmediata de precios para los consumidores, ya que Trump dispone de otros mecanismos legales para reimponer gravámenes.
La reacción de Trump: un nuevo arancel global del 10%
El presidente no tardó en responder. En una aparición improvisada en la Casa Blanca, Trump calificó el fallo de “profundamente decepcionante” y acusó a algunos magistrados de actuar por motivaciones políticas. Acto seguido, anunció que firmó una orden ejecutiva para imponer un arancel global del 10% bajo la Sección 122 de la ley comercial vigente, con vigencia desde el 24 de febrero de 2026.
Por tanto, la batalla arancelaria no ha terminado. Trump ya busca reconstruir su agenda comercial bajo otras bases legales. La situación sigue siendo incierta para marcas automotrices que operan en o importan hacia Estados Unidos, y sus equipos jurídicos y financieros monitorean cada movimiento del Ejecutivo.
Perspectiva para la industria automotriz en Estados Unidos
En conclusión, la decisión de que la Corte Suprema anula aranceles Trump industria automotriz bajo la IEEPA es un hito legal sin precedentes. Marca el primer gran revés judicial al proyecto económico del segundo mandato de Trump. Sin embargo, los aranceles específicos al sector automotriz permanecen activos, y el presidente ya opera con herramientas alternativas. La industria deberá adaptarse a un entorno regulatorio que, aunque cambia de forma, mantiene sus presiones de fondo.
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