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Una histórica marca deja de fabricar autos en la Argentina a pesar de su crecimiento en ventas: importará desde Brasil y Europa

La decisión de Citroën de cesar su actividad industrial en la Argentina marca un hito trascendente en la trayectoria automotriz local. Aunque la firma ha evidenciado un crecimiento sostenido en su volumen de ventas durante los últimos períodos, ha determinado concluir la fabricación de vehículos en el país. A partir de ahora, su oferta comercial se integrará con unidades provenientes de instalaciones industriales ubicadas en Brasil y en distintos mercados de Europa. Actualmente, el único modelo que se elaboraba en territorio nacional era el furgón Berlingo, cuyo ciclo productivo finalizará entre los meses de mayo y junio, cuando se terminen de ensamblar las últimas unidades programadas. Pese a este cese, la marca ha potenciado su desempeño comercial gracias a la incorporación de modelos desarrollados en la industria brasileña.

Una trayectoria productiva con altibajos

La interrupción de la fabricación del Citroën Berlingo en la planta industrial de Palomar, provincia de Buenos Aires, implica el cierre —al menos por ahora— de una etapa histórica que se inició en el año 1960. A lo largo de estas décadas, la marca francesa elaboró referentes inolvidables como el 2CV y el 3CV, hasta llegar al C4 Lounge, el último vehículo de pasajeros que salió de sus líneas de montaje. No obstante, esta no es la primera ocasión en que Citroën suspende sus operaciones industriales en el país. Entre 1979 y 1990, tras concluir la producción de los populares 3CV y Ami 8, y antes del regreso derivado de la fusión con Peugeot bajo la denominación PSA, tampoco hubo fabricación local de sus modelos.

Con la conformación del grupo automotriz Stellantis, la elaboración nacional quedó reducida exclusivamente al Citroën Berlingo, tanto en su versión furgón como de pasajeros. En esa misma planta, la relevancia de la marca Peugeot se incrementó notablemente, ya que allí se produjo su equivalente el Partner, y se consolidó la fabricación de los exitosos 208 y 2008, que se convirtieron en sus productos más destacados. Este reordenamiento productivo respondió a criterios estratégicos de eficiencia y asignación de recursos industriales.

Motivos fundamentales del fin de la producción

La finalización del ciclo de los utilitarios livianos de Stellantis en la planta de Palomar, una novedad que ya se había anticipado en el mes de abril, obedece a dos razones determinantes y de gran peso. Por un lado, se trata de modelos con una antigüedad considerable, puesto que su primera generación data del año 1998. Para mantener su fabricación actualizada, se requería una inversión millonaria, poco justificable para un segmento considerado de nicho. Hace tres años, este tipo de vehículos representaba el 5,5% de las patentes totales, mientras que hoy su participación es apenas del 2,5% en el mercado local.

Por otro lado, existe una oportunidad comercial muy valiosa: la renovación de estos utilitarios por versiones de nueva generación elaboradas en Europa. Gracias al acuerdo comercial vigente entre el Mercosur y la Unión Europea, estos vehículos pueden ingresar al país con un arancel del 17,5%, una cifra muy inferior al 35% que corresponde a productos de fuera de la zona sin acuerdos preferenciales. Esta reducción de costos cambia completamente la ecuación económica para la comercialización.

Stellantis confirmó que ambos modelos convivirán temporalmente en el mercado, ya que aún quedan unidades en proceso de terminación durante junio, además de existencias en fábrica y en la red de concesionarios. También se debe a que el nuevo modelo cuenta con equipamiento más completo y tecnología avanzada, y pertenece a una categoría superior. El Berlingo que se dejaba de hacer correspondía al segmento B, mientras que su reemplazo europeo se ubica en el segmento C, con mayores prestaciones.

Nueva estructura de la oferta comercial

Los nuevos Berlingo y Partner se producen en instalaciones industriales de España. Ambos se construyen sobre la plataforma técnica EMP2 de Stellantis, la misma que utilizan marcas hermanas como DS y Opel en sus desarrollos europeos. Su presentación oficial en la Argentina se realizará el mes próximo, y el primer lote de unidades ya se encuentra en el puerto de Zárate, cumpliendo con los trámites para su ingreso definitivo al mercado.

En contraste, la marca Peugeot mantendrá su actividad productiva nacional con dos líneas fundamentales: el modelo 208, perteneciente al segmento B-Hatch, y el 2008, correspondiente al segmento B-SUV. Citroën, en cambio, prescindirá totalmente de la fabricación local y combinará vehículos importados desde Brasil con modelos de diseño y producción europea recientemente renovados.

Gama comercial

La gama comercial de Citroën quedará integrada inicialmente por los modelos C3, Basalt y Aircross, todos elaborados en Brasil bajo el esquema industrial CCubo. Este programa ha sido clave para el crecimiento de la marca, permitiendo elevar su participación de mercado del 2,8% al 4% actual en la Argentina. A estos vehículos se sumarán dos opciones de origen francés, dirigidas a los segmentos medio y medio-alto de precios: el Citroën C4 Hybrid, con propulsión eficiente, y el renovado Citroën C5 Aircross, referente en confort y tecnología.

Además, en el segmento de utilitarios livianos, se confirmó otra novedad para el mes de agosto: llegará un nuevo modelo exclusivo de Peugeot, también proveniente de Brasil. Se trata del Peugeot Partner Rapid, que comparte plataforma y mecánica con el Fiat Fiorino. Su objetivo es ofrecer una alternativa de dimensiones más reducidas, ideal para usuarios que no requieren la capacidad de carga de los nuevos modelos europeos. De esta forma, la marca busca cubrir todos los perfiles de demanda dentro de este rubro comercial.

Fuente: Infobae

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