- La telemetría descartó error de pilotaje y confirmó un fallo electrónico de presurización.
- Una anomalía en el sistema de frenos ‘brake-by-wire’ desestabilizó el eje trasero a alta velocidad.
- El piloto finlandés salió ileso gracias a la rigidez del monocasco de fibra de carbono y el halo.
- La escudería estadounidense implementó una actualización de software para evitar recurrencias.
El equipo técnico y los ingenieros de telemetría de la escudería Cadillac presentaron las conclusiones oficiales de la investigación pericial realizada tras el desconcertante accidente de Valtteri Bottas durante una sesión de ensayos de alta velocidad en la Fórmula 1. Los análisis descartaron de forma concluyente cualquier fallo humano atribuible al piloto finlandés, identificando una anomalía electrónica imprevista en el tren posterior.
El incidente, ocurrido al abordar una curva rápida tras una recta principal, desconcertó inicialmente a los comisarios de pista debido a que el monoplaza experimentó un trompo violento sin que existiera bloqueo visual de neumáticos ni derrape aparente, vinculándose con actualidad y desarrollos del automovilismo de la Fórmula 1. No obstante, el cruce de datos telemétricos registrado por sensores de la Sitio Oficial de la Fórmula 1 (FIA) y verificado por el departamento de ingeniería de División Deportiva Cadillac Racing demostró que una caída repentina de presión hidráulica alteró la distribución del frenado electrónico en cuestión de milésimas de segundo.
Fallo en el sistema de frenado regenerativo
El informe técnico pormenoriza que la causa raíz radicó en un cortocircuito intermitente en el sensor que comanda el actuador del freno regenerativo trasero (sistema MGU-K). Esta señal errática provocó que la computadora central aplicara un torque de frenado asimétrico sobre la rueda posterior derecha mientras Bottas trazaba el vértice de giro, provocando la pérdida instantánea del agarre aerodinámico.
El piloto finés reaccionó con una corrección de contravolante inmediata, pero la inercia del auto a más de 270 kilómetros por hora hizo inevitable el impacto contra las barreras de protección de absorción de energía Tecpro. Los sistemas de telemetría registraron una desaceleración de 34G en el momento del choque.
Resistencia estructural del monocasco y estado físico de Bottas
A pesar de la violencia del impacto, la celda de supervivencia construida en fibra de carbono y la estructura del halo de titanio cumplieron a cabalidad su función protectora, disipando la energía sin que la cabina sufriera intrusión alguna. Bottas fue evaluado en el centro médico del circuito y dado de alta sin fracturas ni lesiones musculares de gravedad.
El piloto agradeció la celeridad del equipo para esclarecer la verdad técnica, señalando que la confianza en el monoplaza es vital para buscar los límites de rendimiento en cada giro de clasificación.
Medidas correctivas y actualizaciones para el resto de la temporada
Para subsanar definitivamente la vulnerabilidad, los ingenieros de Cadillac han reconfigurado el protocolo de respaldo del software de control del sistema de frenos ‘brake-by-wire’, incorporando canales redundantes que conmutan de forma automática a control puramente mecánico en caso de que un sensor electrónico presente fluctuaciones de voltaje.
Con estas mejoras validadas en el simulador de fábrica, la escudería estadounidense se alista para afrontar las próximas citas del calendario con la convicción de haber reforzado la seguridad y fiabilidad de su paquete aerodinámico y motriz.
