El panorama de la seguridad vehicular experimenta una transformación determinante durante este ejercicio de 2026. Aunque las estadísticas policiales registran un descenso cercano al 30 % en las sustracciones de vehículos completos, el robo de autopartes se ha consolidado como la principal amenaza patrimonial para los propietarios.
La proliferación de cámaras de videovigilancia y el cierre de fronteras dificultan la reventa de coches enteros, provocando que los delincuentes prioricen el desmonte rápido de componentes de alto valor comercial.
Componentes críticos y marcas expuestas al robo de autopartes
Los reportes del sector asegurador demuestran que las redes delictivas concentran sus operaciones en elementos de carrocería y módulos electrónicos de fácil extracción. Frente a esta tendencia, el robo de autopartes afecta con mayor frecuencia a los siguientes segmentos:
- Elementos de alta rotación: Las piezas de alta demanda incluyen grupos ópticos LED, espejos retrovisores, neumáticos de aleación y consolas interiores.
- Modelos generalistas: Las estadísticas de aseguradoras señalan a modelos de Lada (37 %) y Chery (25 %) como los más afectados en reclamaciones de turismos.
- Flotas urbanas: Marcas coreanas como Kia, especialmente las líneas Rio y Sorento, concentran hasta un 29 % de los siniestros por desmantelamiento parcial.
- Coches prémium y chinos: Crecimiento sostenido en la sustracción de llantas en modelos Zeekr y ópticas delanteras en SUVs Haval M6.

Factores de riesgo y sustracción de componentes vehiculares
La dinámica actual responde a la facilidad para monetizar repuestos en el mercado paralelo sin dejar huellas telemáticas. El robo de autopartes reduce la exposición del infractor frente al rastreo por matrículas o dispositivos GPS, permitiendo comercializar ópticas y sensores en cuestión de horas.
Por consiguiente, la sustracción de componentes vehiculares genera pérdidas económicas equiparables a los asaltos tradicionales, afectando tanto a turismos particulares como a camiones y maquinaria pesada.
Asimismo, las empresas de cobertura patrimonial destacan que los elementos estructurales representan más del 35 % de los reclamos ingresados.
Conclusiones sobre la prevención patrimonial
La aparente disminución de los delitos automotrices tradicionales exige reforzar la protección física de los vehículos en estacionamientos abiertos. Contener el robo de autopartes requiere implementar tuercas de seguridad en las ruedas, estacionar en zonas con iluminación adecuada y contratar pólizas con cobertura específica de accesorios.
En conclusión, el robo de autopartes exige analizar las estadísticas de aseguradoras para resguardar las piezas de alta demanda ante el incremento de la delincuencia focalizada.
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Fuente: tarantas
