La venta de autos eléctricos en Ecuador ha experimentado un crecimiento histórico en la última década. Impulsada por incentivos fiscales, ahorro en mantenimiento y beneficios de movilidad, este segmento pasó de cifras marginales a consolidarse como el de mayor expansión en el mercado automotor nacional.
En 2015, Ecuador registró apenas 12 unidades vendidas de vehículos 100 % eléctricos. Modelos como el Kia Soul y el Nissan Leaf marcaron el inicio, con autonomías limitadas y precios elevados. Sin embargo, el panorama actual es muy distinto y refleja una transformación profunda del sector.
Evolución del mercado automotor eléctrico
Durante diez años, la oferta y la demanda han cambiado de forma significativa. Actualmente, el país dispone de 88 modelos eléctricos de 39 marcas distintas. Entre las más comercializadas destacan BYD, Chevrolet, Kia, JAC y Dongfeng. Los precios ahora oscilan entre USD 15 000 y USD 100 000.
Además, la autonomía también ha mejorado notablemente. Los nuevos modelos alcanzan entre 300 y 660 kilómetros por carga. Por tanto, el vehículo eléctrico dejó de ser una opción limitada para convertirse en una alternativa viable para uso diario.
En 2025, la venta de autos eléctricos en Ecuador alcanzó las 4 321 unidades. Aunque representan solo el 3,5 % del total de vehículos vendidos, su crecimiento supera el 200 %, convirtiéndolos en el segmento de mayor dinamismo del mercado.
Venta de autos eléctricos en Ecuador y concentración geográfica
El crecimiento no ha sido homogéneo en todo el país. Pichincha lidera las compras con el 66 % del total de autos eléctricos vendidos. Le siguen Guayas con el 18 %, Azuay con el 7 % y Manabí con el 5 %.
Este comportamiento responde, en parte, a la infraestructura urbana y a las políticas locales. Ciudades como Quito ofrecen beneficios adicionales que refuerzan la decisión de compra, como la exoneración del Pico y Placa y el estacionamiento gratuito en parqueaderos municipales.
Incentivos fiscales que impulsan la demanda
Los incentivos estatales han sido determinantes. Los vehículos eléctricos nuevos no pagan IVA, ICE ni aranceles de importación. Además, la matrícula anual tiene un costo simbólico de USD 10.
Según David Molina, presidente de la Cámara de la Industria Automotriz Ecuatoriana, la demanda responde de forma inmediata a las decisiones gubernamentales. Cuando se anuncian exoneraciones, las ventas aumentan de manera visible, lo que demuestra la alta sensibilidad del consumidor.
En consecuencia, frente a vehículos de combustión gravados con hasta 40 % de aranceles y 35 % de ICE, los autos eléctricos resultan más accesibles.
Ahorro en mantenimiento y beneficio ambiental
Otro factor clave es el menor costo operativo. Los vehículos eléctricos tienen menos partes móviles, lo que reduce el desgaste. Por ende, los mantenimientos son menos frecuentes y más económicos.
Michael Morales, gerente de comercialización de JAC, explica que esta simplicidad mecánica genera un ahorro sostenido para el usuario. Además, el consumo de electricidad resulta más eficiente frente al gasto en combustibles fósiles.
Finalmente, la venta de autos eléctricos en Ecuador también responde a una mayor conciencia ambiental. Aunque persisten desafíos en infraestructura y generación eléctrica, el cambio ya está en marcha y muestra un crecimiento sostenido.
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