Mate Rimac ha consolidado su reputación en la industria automotriz al desarrollar algunos de los vehículos eléctricos más innovadores del mundo. No obstante, su trayectoria comenzó de forma modesta con un BMW E30 de 1983 y un motor averiado. Antes de concebir el Concept_One y su sucesor, el Nevera, Mate Rimac transformó ese Serie 3 en un prototipo eléctrico apodado “Green Monster”. Con 600 caballos de fuerza, este coche se convirtió en el EV de aceleración más rápida en 2011, marcando un hito en la historia de los deportivos eléctricos.
La afición por los BMW y algo más
A lo largo del tiempo, Mate Rimac ha adquirido múltiples modelos de BMW, incluyendo el icónico M5 E39, el exclusivo M3 E30 Sport Evolution y el sofisticado M3 CSL E46. También ha sido visto conduciendo desde un Z4 M Coupé hasta un potente M6 E64 con motor V10. Esta colección demuestra su profunda afinidad por la marca bávara. Sin embargo, una sorpresa en su garaje es un Volkswagen Golf R32 MkV, un modelo poco común entre sus elecciones, con carrocería de cinco puertas y caja DSG de seis velocidades.

Visión hacia el futuro sin perder la pasión
Mate Rimac no solo es un coleccionista; también es un visionario. Como CEO de Bugatti Rimac, evitó que el sucesor del Chiron se transformara en un SUV eléctrico. En su lugar, aprobó el desarrollo del Tourbillon, un hiperdeportivo híbrido con un motor V16 de aspiración natural y 8.3 litros, redefiniendo lo que significa innovar sin abandonar la emoción automotriz.
CEOs apasionados, no solo empresarios
Al igual que Mate Rimac, otros líderes del sector, como Christian von Koenigsegg o Ivan Espinosa de Nissan, comparten una pasión genuina por los autos. Son figuras que inspiran confianza en que, a pesar de la electrificación y los recortes, aún hay espacio para los vehículos que entusiasman a los verdaderos aficionados.
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Fuente:
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