El rendimiento de la unidad de potencia japonesa vuelve a estar en el centro del debate en la Fórmula 1. La cita del Gran Premio de Italia expuso un severo déficit de potencia en los monoplazas de Aston Martin, donde la brecha frente a los rivales directos en velocidad punta superó los 20 km/h en los tramos rectos del trazado, obligando a replantear la hoja de ruta hacia el próximo ciclo reglamentario.
Análisis técnico y consecuencias en pista por el déficit de potencia
En la pista más veloz del calendario mundial, el coche pilotado por Fernando Alonso llegó a ceder más de un segundo por vuelta únicamente en los sectores de aceleración prolongada. El dato más complejo para el equipo británico radica en que la desventaja en recta no solo se midió frente a escuderías de primera línea como Ferrari o McLaren, sino ante rivales del fondo de la parrilla:
- Pérdida en recta: La velocidad máxima registrada confirmó una diferencia de hasta 20 km/h respecto a la media del grupo principal.
- Prioridad en fiabilidad: El fabricante optó por congelar evoluciones mecánicas mayores para garantizar la durabilidad de los componentes térmicos.
- Respuesta en curva: Pese al retraso en velocidad punta, el motor registró mejoras parciales en la tracción y la entrega de par en zonas lentas.
- Ajustes aerodinámicos: La escudería se vio obligada a recargar aerodinámicamente el chasis, perjudicando el desempeño durante las sesiones de clasificación.
Declaraciones de Fernando Alonso y estrategia de Aston Martin
El piloto asturiano reconoció los avances en la manejabilidad del propulsor, aunque fue contundente al analizar la falta de velocidad máxima en las rectas. Alonso enfatizó que los datos de telemetría son irrefutables y que el equipo debe concentrar sus esfuerzos en recuperar rendimiento energético de cara a los circuitos de alta carga aerodinámica como Singapur o Madrid, descartando Bakú y Las Vegas como trazados favorables.
Por su parte, la directiva de Aston Martin busca gestionar el impacto deportivo mientras el fabricante japonés enfoca sus recursos de desarrollo en la reestructuración completa del sistema híbrido. La congelación reglamentaria de los motores limita la capacidad de respuesta inmediata durante el presente campeonato.
Perspectivas del proyecto de cara al cambio reglamentario
La adaptación de la tecnología híbrida condiciona el margen de maniobra de la escudería a corto plazo. En conclusión, resolver el déficit de potencia se convierte en el requisito indispensable para que la alianza entre Honda y Aston Martin pueda luchar por posiciones de podio en las siguientes temporadas.
Fuente: motor16.com

