- El Skoda Tudor Concept se presentó en el Salón de Ginebra de 2002 como ejercicio de diseño.
- Montaba un V6 de 2.8 litros y 193 CV, con 0 a 100 km/h en 7,9 segundos.
- Medía más de 4,8 metros y eliminaba las puertas traseras del Superb original.
- Solo se fabricó una unidad, hoy expuesta en el Museo Skoda de Mladá Boleslav.
- El repaso llega después de que Klaus Zellmer, hasta ahora CEO de Skoda, fuera nombrado próximo consejero delegado de Volvo Cars.
Skoda recupera uno de sus proyectos más atrevidos, el Tudor Concept, justo cuando su presidente, Klaus Zellmer, confirma su salida hacia Volvo Cars. El prototipo, un cupé de cuatro plazas con motor V6, se presentó en el Salón de Ginebra de 2002 y nunca pasó de ser un ejercicio de diseño. Su nombre remite al término inglés «two door», la clave de una carrocería que eliminaba las puertas traseras del Superb de primera generación.
El relevo en Volvo reabre el álbum de Skoda
El consejo de Volvo Cars nombró a Zellmer nuevo presidente y consejero delegado el pasado 20 de septiembre, según confirmó Euronews. Asumirá el cargo antes de octubre de 2027 y sucederá a Håkan Samuelsson, de 75 años.
Zellmer dirigió Skoda desde 2022. Bajo su gestión, la marca checa encadenó resultados de ventas récord y un primer semestre de 2026 con entregas eléctricas también récord.
Un ejercicio de diseño que Volkswagen descartó
El Tudor Concept tomaba como base el Superb de primera generación, emparentado con el Passat B5 y el Audi A4 de la época. Los diseñadores retiraron las puertas traseras y bajaron el pilar C para lograr una silueta de cupé.
La idea era rivalizar con el Peugeot 406 Coupé, un modelo firmado por Pininfarina, el estudio italiano que también dio forma a varios Ferrari de esos años. En Volkswagen, sin embargo, ya habían decidido el rumbo de Skoda: coches prácticos, familiares y rentables, no ejercicios de estilo. Por eso el Tudor se quedó en prototipo único.
Ficha técnica: un V6 bajo una carrocería inédita
El Tudor Concept medía algo más de 4,8 metros de largo, con una batalla de 2,80 metros. Bajo el capó llevaba un V6 atmosférico de 2.8 litros y 193 CV, que entregaba 230 Nm de par a las ruedas delanteras a través de una caja manual de cinco marchas.
Con esa mecánica, el prototipo aceleraba de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos y alcanzaba una velocidad máxima cercana a los 240 km/h. En el interior combinaba tonos claros con la carrocería roja del exterior y sumaba un volante de corte deportivo. Los pilotos traseros, de gran tamaño, ya anticipaban la firma lumínica en forma de C que la marca conserva hoy en modelos como el Skoda 1000 MBX Vision, otro prototipo que rescata el legado de la marca checa.
El único ejemplar, guardado en el Museo Skoda
La unidad original del Tudor Concept se conserva en el Museo Skoda de Mladá Boleslav, en República Checa, junto a otros 360 vehículos históricos de la marca. El recinto, abierto en 1995, ha recibido más de cuatro millones de visitantes.
El repaso a este prototipo cobra sentido justo cuando Skoda debe buscar reemplazo para Zellmer. La marca checa tendrá que sostener el ritmo de ventas eléctricas logrado bajo su gestión mientras el ejecutivo se prepara para asumir el timón de Volvo Cars.
