- Tesla habilitó nuevamente el formulario de reserva para el Roadster de segunda generación en su web global.
- Los clientes deben transferir 50.000 dólares de depósito para asegurar su posición en la lista de espera.
- El vehículo acumula nueve años de retrasos continuos desde su presentación oficial en el año 2017.
- Elon Musk promete un paquete con propulsores de gas frío para acelerar de 0 a 100 km/h en menos de un segundo.
Tesla reactivó en su plataforma comercial internacional (Tesla) la recepción de solicitudes para encargar el ansiado Roadster de segunda generación. La compañía que lidera Elon Musk exige a cualquier comprador interesado un depósito no reembolsable de 50.000 dólares para garantizar su lugar en la lista de espera: un cobro inicial con tarjeta de crédito de 5.000 dólares y una transferencia bancaria de 45.000 dólares que debe completarse en los diez días posteriores. Este movimiento despertó un intenso debate en el sector del motor, ya que el vehículo acumula prácticamente una década de demoras desde que vio la luz en noviembre de 2017.
El retorno de las tesla roadster reservas se produce en un período de intensa actividad industrial para la compañía con sede en Austin, Texas, que en paralelo acelera el despliegue del transporte de mercancías mediante cargadores de megavatio para el Tesla Semi en Europa. No obstante, los aficionados y coleccionistas reciben la noticia con escepticismo justificado, recordando los continuos aplazamientos que sucesivamente fijaron el inicio de producción en 2020, 2022 y 2024 sin materializarse.
Cifras astronómicas y tecnología aeroespacial
Las prestaciones prometidas por Elon Musk para este descapotable de cuatro plazas desafían las leyes convencionales de la física automotriz. La configuración mecánica básica recurre a tres propulsores eléctricos que proporcionan tracción total y desarrollan una aceleración descomunal, acompañada de una velocidad máxima que superará con holgura la barrera de los 400 kilómetros por hora.
El aspecto más controvertido del proyecto sigue siendo el denominado paquete opcional de ingeniería espacial desarrollado junto a SpaceX (SpaceX). Este sistema sustituye las plazas traseras por un depósito blindado de aire comprimido a ultra alta presión y toberas de gas frío distribuidas por el perímetro del chasis. Según las afirmaciones del consejero delegado, estos propulsores permitirán acelerar de 0 a 100 km/h en menos de un segundo, generando fuerzas g que requerirán un acondicionamiento físico especial para sus ocupantes.
Retos de homologación vial y peso del paquete de baterías
Homologar semejante máquina para la vía pública representa un quebradero de cabeza titánico para los departamentos de ingeniería legal. Soportar ese nivel de aceleración exige desarrollar neumáticos especiales capaces de transmitir miles de newtons metro de par instantáneo al asfalto sin desintegrarse por fricción extrema.
En el apartado de autonomía, el deportivo promete alcanzar 1.000 kilómetros entre recargas gracias a un gigantesco paquete de baterías de 200 kWh de capacidad. Los datos finales deberán superar los protocolos de evaluación de consumo del portal estadounidense (FuelEconomy.gov). Alojar esa masa sin arruinar la dinámica deportiva exige emplear un chasis monocasco de fibra de carbono aeroespacial y suspensión activa inteligente capaz de leer las ondulaciones de la calzada en tiempo real.
El aura emocional y el músculo financiero de Tesla
Pese a las incógnitas sobre la fecha definitiva de ensamblaje en las instalaciones de Texas, la apertura de pedidos supone una formidable inyección de liquidez financiera a coste cero para la marca. Miles de entusiastas de alto poder adquisitivo están dispuestos a inmovilizar capital con tal de ser los primeros en poseer el automóvil que promete destronar a cualquier bólido de combustión.
La atención de la industria automovilística mundial se centra ahora en comprobar si el fabricante conseguirá arrancar las líneas de montaje antes de que expire el próximo año. Si el Roadster cumple con las inverosímiles especificaciones anunciadas, marcará un punto de no retorno en la historia de los superdeportivos contemporáneos.
Evolución de la tecnología de baterías y motores Plaid
El tiempo transcurrido desde la presentación inicial del bólido ha permitido a los ingenieros de Tesla madurar esquemas motrices de vanguardia. La tecnología de rotores envueltos en carbono, estrenada en las versiones Plaid del Model S y Model X, servirá de base técnica para los tres propulsores del Roadster. Esta solución mecánica evita la deformación por fuerza centrífuga a más de 20.000 revoluciones por minuto, sosteniendo la aceleración máxima hasta la velocidad punta.
Por su parte, la gestión térmica del acumulador incorporará microcanales de refrigeración directa entre celdas cilíndricas de formato 4680. Esta disposición disipa el calor extremo generado durante aceleraciones sucesivas en circuito, permitiendo rodar a ritmo de competición sin que el vehículo entre en modo de protección por temperatura elevada.
