El Ford Mustang híbrido con tracción integral podría redefinir para siempre la historia del muscle car más icónico de América. Ford estudia incorporar motores eléctricos en el eje delantero del Mustang, transformando su legendaria configuración de tracción trasera en un sistema de doble eje. Según declaraciones del CEO Jim Farley, esta tecnología podría llegar en 2030.
Los orígenes de un ícono que nunca cedió ante el cambio
Desde su debut en 1964, el Ford Mustang ha mantenido invariablemente la tracción trasera. Incluso su versión más extrema lo confirma: el Mustang GTD, con motor V8 sobrealimentado de 5.2 litros, genera 815 hp y 900 Nm de par, enviando toda esa potencia exclusivamente a las ruedas traseras.
No obstante, la idea de modificar este esquema no es nueva. A finales de los años 80, Ford desarrolló un prototipo de Mustang con tracción delantera. Sin embargo, el proyecto fue cancelado para preservar el carácter deportivo del modelo. Por tanto, cualquier cambio de fórmula debe responder a una justificación tecnológica sólida.
Ford Mustang híbrido con tracción integral: así funcionaría el sistema
El sistema planteado combinaría el motor V8 tradicional con motores eléctricos ubicados en el eje delantero. De esta manera, el vehículo obtendría tracción integral y par instantáneo sin sacrificar la esencia del Mustang. Asimismo, este esquema no sería una novedad absoluta en el segmento: Chevrolet ya lo aplica en el Corvette E-Ray, donde un motor eléctrico impulsa las ruedas delanteras mientras el V8 mueve las traseras.
Desafíos técnicos que Ford deberá superar
Sin embargo, el Mustang enfrenta obstáculos propios de su arquitectura. Su diseño con motor delantero ofrece menos espacio para integrar motores eléctricos y baterías en comparación con el Corvette, que cuenta con motor central. Además, Ford no tiene previsto adaptar el actual Mustang S650 a una plataforma eléctrica nueva en el corto plazo. Por ende, la generación actual se mantendrá fiel a su configuración trasera.
El futuro del Mustang: electrificación con identidad
Finalmente, la apuesta por el Ford Mustang híbrido con tracción integral representa mucho más que una actualización técnica. Es la respuesta de Ford a un mercado automotriz en transformación, donde la electrificación avanza sin detención. Igualmente, implica el reto de preservar el alma del Mustang mientras se adoptan tecnologías del siglo XXI. Si Ford logra ese equilibrio, el Mustang seguirá siendo el muscle car de referencia por décadas.
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